
La Asociación Cultural El Bullicio, más conocida por su labor de animación como peña en las fiestas de San Juan, celebró el pasado 12 de agosto su tradicional jornada de convivencia veraniega en Navaleno. Hasta tal acontecimiento se desplazaron unos 70 miembros que pudieron disfrutar de un divertido día en el que, mes y medio después, se rememoraron las fiestas sanjuaneras.
A las 9:·30 estaba prevista la salida del autobús desde la Diputación de Soria. Allí aguardaban impacientes varios componenetes deseosos de disfrutar de una gran jornada de domingo. Los primeros en hacer acto de presencia a la cita fueron los que ni siquiera se habían acostado en toda la noce, a los que poco a poco se fueron sumando aquellos madugadores que prefirieron reservarse para lo que se avecinaba.
Todos juntos, enfundados con la camiseta blanca y azul de la peña, y degustando pastas de chocolate aderezadas con moscatel, que significaban los primeros tragos del día, fueron subiendo al bus para desplazarse a Navaleno. Las risas y el buen humor fueron una constante durante todo el viaje, hasta llegar a la localidad pinariega. Acto seguido de llegar, todos pudieron disfrutar de un gran almuerzo con huevos, chorizo, jamón y queso, que anteriormente habían preparado los miembros de la Junta Directiva. Tras recargar las pilas, la pancarta de la peña marcaba el paso hacia los bares del lugar, mientras esta bulliciosa comitiva bailaba al son de los acordes de charanga Los Cachorros. Tras hacer un amplio recorrido por la mayoría de establecimientos hosteleros y con importantes dosis de alcohol en el cuerpo, se volvió hasta el 'campamento base' para degustar una sabrosa caldereta. Posteriormente, cada grupillo decidió pasar las primeras horas de la tarde a su manera: algunos con una larga sobremesa, otros refrescándose del calor y los más trasnochadores, acusando ya el cansancio, con una apetitosa siesta a la sombra del pinar.
A las 18:30 horas, todos participaron en los diferentes juegos populares preparados para la ocasión. Así, el guiñote, la tanguilla, los bolos y los juegos infantiles hicieron de ameno hilo conductor durante toda la tarde.
Tras su finalización, se procedió a la entrega de trofeos, diplomas y agradecimientos, para poner rumbo a la capital soriana con el buen sabor de boca de haber pasado una entretenida jornada que desde hace varios años supone para El Bullicio el colofón final de las fiestas de San Juan.
A las 9:·30 estaba prevista la salida del autobús desde la Diputación de Soria. Allí aguardaban impacientes varios componenetes deseosos de disfrutar de una gran jornada de domingo. Los primeros en hacer acto de presencia a la cita fueron los que ni siquiera se habían acostado en toda la noce, a los que poco a poco se fueron sumando aquellos madugadores que prefirieron reservarse para lo que se avecinaba.
Todos juntos, enfundados con la camiseta blanca y azul de la peña, y degustando pastas de chocolate aderezadas con moscatel, que significaban los primeros tragos del día, fueron subiendo al bus para desplazarse a Navaleno. Las risas y el buen humor fueron una constante durante todo el viaje, hasta llegar a la localidad pinariega. Acto seguido de llegar, todos pudieron disfrutar de un gran almuerzo con huevos, chorizo, jamón y queso, que anteriormente habían preparado los miembros de la Junta Directiva. Tras recargar las pilas, la pancarta de la peña marcaba el paso hacia los bares del lugar, mientras esta bulliciosa comitiva bailaba al son de los acordes de charanga Los Cachorros. Tras hacer un amplio recorrido por la mayoría de establecimientos hosteleros y con importantes dosis de alcohol en el cuerpo, se volvió hasta el 'campamento base' para degustar una sabrosa caldereta. Posteriormente, cada grupillo decidió pasar las primeras horas de la tarde a su manera: algunos con una larga sobremesa, otros refrescándose del calor y los más trasnochadores, acusando ya el cansancio, con una apetitosa siesta a la sombra del pinar.
A las 18:30 horas, todos participaron en los diferentes juegos populares preparados para la ocasión. Así, el guiñote, la tanguilla, los bolos y los juegos infantiles hicieron de ameno hilo conductor durante toda la tarde.
Tras su finalización, se procedió a la entrega de trofeos, diplomas y agradecimientos, para poner rumbo a la capital soriana con el buen sabor de boca de haber pasado una entretenida jornada que desde hace varios años supone para El Bullicio el colofón final de las fiestas de San Juan.
Óscar Esteban Sanz
No hay comentarios:
Publicar un comentario